sábado, 4 de febrero de 2012

Bernardo del Carpio

CARPIO BERNARDO
           Dice la leyenda:

                  (Bernardo está en el Carpio
                  El moro en el Arapil
                  Como pasa el río por medio

                  No pudieron combatir)


         Y en esto que estaba ante la estatua de Bernardo del Carpio, al fondo, en aquel cerro, lo que queda del castillo. Y alrededor de este, sus fructíferas tierras con la villa de Alba de Tormes al fondo.


         Era una tarde de primavera, una de esas en las que la asociación cultural de Bernardo del Carpio y el pueblo, homenajean a este personaje del medievo. Para ello se preparan con sus mejores galas y disfrutan de torneos, danzas y de degustación de ricas viandas. Durante el atardecer se preparó una tormenta y como si algo mágico estuviera ocurriendo, observe reflejado en las paredes del Carpio como sus hombres, ¡los de Bernardo! se disponían a partir con él, a ver al rey como dice la leyenda:


             (Y mandó juntar los suyos, de esta suerte les habló:
             "Cuatrocientos sois, los míos, los que comedes mi pan:
             los ciento irán al Carpio para el castillo guardar;
             los ciento por los caminos que a nadie dejen pasar;
             doscientos iréis conmigo para con el rey hablar).


          Al caer la noche, las gentes suben por el serpenteante camino al castillo, con antorchas y candiles, siendo este otro de esos momentos mágicos. Esta vez podemos ver esa imagen fantasmagórica, la montaña con los restos del castillo que se iluminan con las teas de los asistentes, para acabar el día leyendo romances y leyendas a la luz de las antorchas en memoria del héroe medieval.